Una misión nacida del alma
Descubre su historia
Somos Positivos Mundial no nació de una estrategia. Nació de una experiencia vivida desde adentro.
Claudio Lozano y Mirta Ávila lo fundaron desde un lugar que muy pocos se atreven a habitar: la verdad propia. Esa verdad que surge cuando el ser humano deja de buscar afuera lo que siempre estuvo dentro, y decide alinearse con Dios, con su esencia y con la fuerza invisible que sostiene toda vida.
Lo que comenzó como un llamado del alma se transformó en una misión sagrada: despertar en otros el poder interior que se activa cuando vivimos desde la fe, el amor y la conciencia. No como conceptos abstractos, sino como fuerzas reales capaces de transformar una vida desde sus raíces.
Impulsor de la expansión global de la conciencia a través del poder de la conexión digital. Claudio lidera la visión estratégica del movimiento, desarrollando plataformas y contenidos que facilitan el acceso al despertar espiritual, promoviendo una conciencia colectiva más elevada, accesible y alineada con principios universales, con la convicción de que el despertar espiritual no es un privilegio, sino un derecho universal.
El ancla espiritual del movimiento. Mirta sostiene la frecuencia energética del proyecto y guía la selección de los temas que se comparten, asegurando que cada mensaje esté alineado con una vibración elevada y con valores de conciencia, amor, expansión del ser y conexión con principios universales.
Cuando una persona descubre la luz que habita en su interior, ya no vive desde el miedo, sino desde la certeza, el propósito y la paz. Y esa paz, cuando se expande de corazón en corazón, tiene el poder de sanar el mundo.
Somos Positivos Mundial es ese puente. Un espacio creado para inspirar, elevar y conectar almas que vibran en la misma energía de crecimiento, amor incondicional y transformación. Sin fronteras. Sin distinción de raza, origen o historia. Porque la luz no discrimina.
Su propósito es recordarle al mundo algo que nunca debió olvidarse: dentro de cada ser humano existe una chispa divina, una conexión sagrada con el Creador. Cuando esa conexión se fortalece, nada vuelve a ser igual.